lunes, 12 de junio de 2017

A toda vela

Ella lleva océanos entre los dientes,
guarda gaviotas en los ojos 
y sus labios siempre saben a sal.
Convierte el asfalto en orillas 
y la Luna odia en silencio como controla las mareas
al ritmo de su sonrisa.

Es mi playa en Madrid

Mi mar

Mi suerte

lunes, 12 de diciembre de 2016

Expectativas VS realidad


Escrito el 21/12/15

Mi país

Lo que yo le pido a este país es que no pierda nunca sus colores. Hablo del rojo, del azul, del verde, del morado o del naranja; que la diversidad nos complementa, no nos separa.
Que yo quiero un Parlamento que sea el fiel reflejo de la pluralidad de España y respeto tanto al que va de rojo como al que viste de naranja. 
Lo que yo quiero es un país que dialogue y acerque posturas, que no se ciegue con los colores y aprenda siempre de sus errores. 
Le hemos dado la vuelta al tablero siguiendo las normas del juego, y aunque nos espere un futuro aparentemente incierto, la política española hoy empieza de cero. 

jueves, 8 de septiembre de 2016

Proposiciones (in)decentes

Puedes cambiar las sábanas las veces que quieras, pero eso no cambiará lo que hemos hecho. 
Puedes ducharte hasta la saciedad pero el jabón no borrará de la piel nuestros recuerdos. 
Puedes fingir que estuvo mal, que no fue lícito, ético o moral.
O puedes admitirlo 
y si quieres, 
repetimos. 

sábado, 6 de agosto de 2016

Diez años

Hoy es nuestro aniversario, Madrid.
Hace diez años cambié el mar por el asfalto
y descubrí que esta ciudad estaba llena de orillas.

Sin saberlo me casé, porque Madrid, dicen, es un estado civil.

Madrid, capital del país, y en la Plaza de España comencé mi viaje
Mi primer año contigo fue un noviazgo apasionado
de esos que te hacen perder la cabeza y las clases.

En Madrid se empieza de cero y se queda en el Kilómetro.
Es la ciudad de Sabina,
a mitad de camino entre el infierno y el cielo.

Madrid nunca te será fiel, tiene insomnio y ganas de fiesta
Se emborracha fácilmente y siempre encuentra abierto un bar,
y aún así le serás leal. Es inevitable.

Madrid tiene la playa escondida en los bares de Malasaña,
y las paredes tatuadas de arte, de esfuerzos por comunicarse

Madrid es una caña fresquita es una terraza de Lavapiés,
un plan de tranqui que se te va de las manos y termina en San Ginés.

Madrid lo mismo te baila un chotis como te organiza un Europride
Y si le buscas las cosquillas, Madrid se indigna y te acampa.
Y te arropa,
te abraza,
te escucha,
y se levanta por ti.
Porque tu también eres Madrid. Y se lo debes.

Madrid empieza con M de Manuela y tiene nombre de mujer,
de todas de las que un día me enamoré descubriendo rincones;
A Madrid le debo haber parido a mis grandes amores...

Madrid es Libertad (número ocho), una cerveza y Marwan y Diego Ojeda.
Esta ciudad escribe poesía en los baños de La Latina,
se viste de Prada en Serrano y te canta en el Metro "Bruja con Pedigrí"

Madrid te espera en cualquier bar de Tribunal con una sonrisa y ya.
Porque no hace falta nada más,
el resto lo pone ella.

Tenerife me vio nacer pero yo he crecido contigo, Madrid.

Diez años ya.
Y hoy te comería a versos.




sábado, 25 de junio de 2016

Explicaciones

Hace tiempo que no escribo
y no es que me haya quedado muda de adjetivos
que describan las miradas que me echas cuando sonrío
No, no es eso.

Mis manos siguen siendo perfectamente funcionales,
y aunque no tecleen nuestras historias conocen a la perfección
las teclas que funcionan contigo.

Tampoco es cuestión de prioridades
porque sabes que para mi el mundo va detrás de tus andares,
así que olvida los motivos que no estén a tu altura
y no busques la respuesta en otros cuerpos
porque yo solo tatúo historias en tu ombligo.

Le contaría a todos
                              
                            todo el tiempo
             
                                                 lo que significa

estar contigo.


Pero entonces te miro y pienso
que escribiendo todo esto perdería el tiempo



Y yo solo quiero perderme contigo. 

sábado, 2 de enero de 2016

Llamar al pasado

Cuando quieras llamar al pasado espera al amanecer.

Cuando el punzón del tiempo te busque
no hagas caso a la nostalgia de las madrugadas,
porque la noche convierte todo
en un desfile inagotable de derrotas,
en una inacabable despedida.

No te dejes convencer por los caballeros negros
que te hablen a las tres de la mañana,
ni por el navajazo más sucio de la noche
cuando tu casa parezca Siberia
y no haya más latido que el de un corazón comunicando.

Cuando quieras llamar al pasado espera al amanecer.

Has de saber que por la noche la nostalgia se amplifica,
que Sabina tardo en olvidarla 19 días y 500 noches
y tú no llevas más de 30,
que te quedan muchos relojes por delante,
pero aguanta, muérdete las ganas,
cósete las manos al sillón
donde la calma intenta que escuches su mensaje.
Aunque no haya calma ni consuelo,
espera a la mañana, por favor te lo pido.

Cuando quieras llamar al pasado espera al amanecer.

Porque añorar otro cuerpo a ciertas horas
es dar pedales hacia un muro
y los minutos son poco más que piel de lija
para dejar en carne viva
los deseos que dejaste sin cumplir.

Hazme caso.
Desescribe las palabras,
no las borres —para no dejar ni el cerco—,
limpia las huellas con un verso de Neruda,
camina por la parte oculta de la luna
para que nada dé contigo
y no le des ni una pista a la amargura
porque de noche va de puerta en puerta
ofreciendo su pensión a los más tristes.

Cuando quieras llamar al pasado espera al amanecer.

La luz del alba te salvará de ti,
de la sábana de todos tus fantasmas.
Aguanta, hazlo como sea,
espera a la mañana,
y todo será diferente,
habrás ganado otra batalla.

Entonces podrás celebrarlo,
respirarás aliviado porque el día lo cambia todo de color.

Llena entonces la despensa de luz para las 12,
para las 2, para las 4,
para la noche que de nuevo se avecina,
como una novia con la nostalgia colgada del brazo.

Porque en las horas que restan 
vas a tener que librar otra batalla,
la del corazón contra el tiempo,
la del amor contra la noche,
y vas a salir golpeado,
pero por lo que más quieras,

no llames, espera al amanecer.

Marwan

lunes, 23 de noviembre de 2015

Estupidez humana

La venganza no puede extinguir las creencias, 
no podemos disparar a los pensamientos, 
ni bombardear una idea.

Hemos entrado en el juego de la guerra, 
en el ojo por ojo que provoca ceguera; 
no vemos más allá de las desgracias que han provocado nuestras propias fronteras. 

Me duelen los muertos de la Ignorancia,
la intolerancia que provoca distancias,
y construye muros en las miradas.

Me duele la falta de calidez humana.

Combatir la violencia con bombas
es apagar fuegos con metralla,
Es el colmo de la estupidez humana:
creerse libre con las manos atadas.

domingo, 30 de agosto de 2015

Siria

Me duele Siria en los huesos
Los músculos de la compasión se me agarrotan
y se me atraganta el nudo de la esperanza.

Rabia,
que me recorre las venas y me satura las arterias.

Rabia,
que se baña en las lágrimas de los ojos del terror
de quienes huyen de la muerte
y se encuentran con los muros de la desesperanza.

Rabia,
que me avergüenza del primer mundo,
de las banderas y nuestras murallas.

Rabia.
Rabia.
Rabia.

Y se me nublan los sentidos,
se me seca la boca al escuchar sus gritos,
y me quedo sin habla ante el dolor de sus caras.

Me duele Siria en el corazón.
Las articulaciones de la solidaridad se resienten,
y el picor de nuestros políticos infames, 
y terroristas, 
y desalmados, 
me arrancan la piel de la impotencia
y me pregunto cuando volveremos a humanizarnos.

Me duele Siria en el alma
y no le encuentro cura al dolor de su pueblo
Y eso me mata. 

jueves, 16 de julio de 2015

Dislexia emocional

Tengo cuentas fantasmas con los pendientes de mi pasado. 


martes, 7 de julio de 2015

Como el zapato de Cenicienta

Dejamos de vernos.

La vida me la arrancó de los ojos
y como explicarlo,
se me quedó un hueco con su figura en la mirada
con la forma de su cuerpo tallada,
como si la realidad la hubiera sacado a empujones de mis ojos,
hasta vaciar el hueco que ocupaba.

Desde entonces se me hace grande la ciudad
porque todo consiste en no encontrarla,
ningún cuerpo encaja en esa vacante que dejó en mis retinas,
algo así como el zapato de Cenicienta
pero con su cuerpo y mi morada,
como un puzle que se completa solo si la miro.
Ningún perfil se ajusta
nadie tiene su tamaño
nadie rie como ella.


Me he intentado meter a otras mujeres en los ojos,
encajarlas a la fuerza,
pero no sirve de nada.
Nadie cabe en los ojos de un amante
que solo espera la figura de su amada,
no hay curva ni modelo ni regalo
que los pueda rellenar.

Marwan

miércoles, 17 de junio de 2015

Si me preguntas

Si me preguntas quien soy, te diré que habito en el cuerpo de una isleña en una ciudad sin mar. 
Que soy más de abrazos que de besos, y eso que batí records besando labios en el Citroën aparcado en una noche de Madrid.
Comparto un pasado gris con muchos secretos, la mayoría inconfesables y travestidos de verdades que nunca me llegué a creer, pero al igual que Manuela, yo también creo en la reinserción. 
Activista defensora de utopías y soñadora de imposibles, a veces siento que no termino de encajar, que nado a contracorriente.
Cuando era una niña tenía tantas ganas de tener una mascota que llegué a pedir una gallina, como si la negativa estuviera reñida con la especie. Hoy vivo en casa de dos gatos.
Entre mis grandes descubrimientos infantiles destaca que tras las finales de fútbol el deporte no desapareció, y ya más crecidita que las tortugas no se mueren si les das la vuelta, que existen puertos sin mar... 
La palabra amistad lleva el nombre de mis incondicionales, siempre a pesar de los aviones, y la palabra amor empieza por A y termina en mi espalda, fijada con tinta hasta el infinito. 
No soy muy buena planificándome y peco de procrastinación pero si algo me gusta no paro hasta ser la mejor. 
Licenciada en Comunicación Audiovisual, apunto de ser estudiante de Derecho, formadora en una multinacional y en conclusión, aprendiz de todo y maestra de nada. 
He tenido parejas y amantes, me he drogado y emborrachado; he sido infiel y he mentido y así he conseguido ser víctima de mis propios engaños.
He estado en Francia, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Inglaterra, Italia, Alemania, Marruecos, EEUU, Portugal y casi toda España. Un mapa mundi viste la pared de mi habitación para recordarme donde he estado, a donde quiero ir, lo grande que es el mundo y lo pequeña que soy yo.
Siempre he pensado que la vida te coloca en un punto de partida al azar y que el resto de la carrera depende de uno mismo, que somos dueños de nuestros actos y responsables de nuestro camino, aunque a veces vivir en un mundo injusto me ha dado cosas que no merecía. 
Siento especial orgullo por mi familia, por la diversidad que nos representa y los puntos en común que nos unen, también a pesar de los aviones. 
Optimista y positiva, meláncolica y solitaria a la vez, cargo el peso de la culpa y los recuerdos; pago las facturas del olvido y le echo un pulso a la memoria más veces de las que mi cuerpo es capaz de soportar.
Ya no busco respuestas en otros cuerpos porque he aprendido a respirar la calma de una piel que no me ata, vivir el amor como la suma de unos y no directamente como un pack indivisible de dos. Y así he encontrado a mi otra mitad, aquella que me completa. 
No soporto la pasividad, el conformismo ni la gente que se calla por comodidad. Embajadora de las causas perdidas, abogada del diablo, prepotente y soberbia en los debates, es difícil sacarme de mis casillas. Pero no imposible.
Me gusta salir a correr, encontrar rincones y hacerlos mios, escuchar música en el metro y la palabra "pinchudo". Echo de menos el mar.
Soy cada pregunta que no me hago, cada respuesta que no me llena, cada inquietud que me perturba, los secretos que me guardo. Soy los abrazos que no me dieron, los besos que desgastaron labios, las miradas llenas de te quieros y las disculpas que nunca llegaron.
Soy mis errores y mis ganas de aciertos.
Hoy me encuentro en proceso de ser la mejor versión de mi misma. 


martes, 11 de noviembre de 2014

Camino de Santiago



"Caminante, son tus huellas

el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar."



Hoy empieza un viaje de despedida;
hoy no busco quien soy,
hoy pretendo dejar atrás a la que fui. 

jueves, 30 de octubre de 2014

Haciéndo números

Yo lo que quiero es 
un trio de noches entre tu par de piernas.
Llevarte de tu cuarto al quinto cielo
mientras suena un sexteto de cuerdas vocales que me piden que no pare. 
Así, los 7 días de la semana. 


martes, 12 de agosto de 2014

Las de antes

Si tu fueras la de antes, y yo la que fui, te pediría que no permitieras nunca que dejaramos de ser nosotras. 
Te recordaría el viaje a Berlin, las playas de Tenerife y las mañanas de reyes
Si tu fueras la de antes, yo no dejaría que hubiese un "sin mi" y si yo fuera la que fui, sería mejor persona para evitar este calvario.
Sería de lo bueno, la mejor; mas valiente y menos idiota; me caería menos y me levantaría antes. 
Pero ni tu eres la de antes, ni yo soy la que fui, y si pudiéramos serlo, si consiguiéramos rebobinarnos el corazón hasta aquellas tardes en clase, nada evitaría hacer el mismo viaje, 

porque tu eras la de antes y yo la que fui

viernes, 8 de agosto de 2014

Consideraciones con respecto al olvido

El olvido es una disciplina sin geometría
es igual que recordar a una chica sin rostro
es como los espejos
que no se acuerdan de sus visitantes
unos segundos después
es una emoción sin nombre
volver a sentir nada.

El olvido es lo contrario a una cama desecha
es el rival de la tarde en que te fotografié desnuda
y es quien convierte tu corazón en una trinchera
y tu memoria en un vertedero de momentos dulces. 

El olvido siempre cobra caro el amor
como una novia rencorosa.
Es el precio de haber amado y no haber sabido ganar 
cuando apostaste todo a la casilla verde de su mirada.

Es correr en dirección contraria a las caricias
es una habitación con todo cambiado de sitio
pero sin nadie dentro
es la pregunta que llena los bares de gente
y la respuesta que llena los vasos de bocas.

También es el rincón concreto de la tierra que no sé habitar
porque mis mapas miran al pasado
porque tengo cien mil manchas con tu nombre en la memoria.

Sigue persiguiéndome de noche
el mensaje oculto de tus pendientes
tu silueta vista a contraluz
tu risa como una manzana abierta
tu pubis de anémonas sujetado por el sueño
la pura geometría nórdica de tu abdomen
que descendía hasta mí como una noche de verano.

En las estanterías no me caben más recuerdos
ya no hay más sitio para ti.


Acabo de tomar mi decisión:
hoy bajaré al parque y me sentaré
en un banco a esperar que las palomas
caminen alrededor de mi vida
y picoteen hasta que no quede
ni un grano de tu recuerdo.

Marwan