sábado, 30 de mayo de 2009

Solo nos queda cantar

De vez en cuando salen planes inesperados, planes que pintan bien y luego son aún mejores. Hace poco hablaba de esas pequeñas cosas que hacen que la vida valga la pena, y esta es una de ellas. Anoche tuve la suerte de vivir un momento así. La suerte de encontrar a gente que no esperaba ver, gente a la que hace mucho que no veo y gente que veo todos los días y me ilusiona ver siempre. Quizás lo mejor de todo ello fue el motivo: todos estábamos allí para ver a alguien especial, alguien que conociéndola más o menos es ya un poquito parte de nosotros. Nos regala su música. Hablo de Titxu Vélez (Esti para los amigos y compis de clase) Y anoche nos regaló mucho más, nos hizo partícipes de la presentación de su maqueta, Solo nos queda cantar.

Podría hablar de sus letras, de sus canciones, de ese desparpajo innato que tiene cuando se sube a un escenario, de su siempre presente y fiel corbata, de lo que nos hizo reir con su monólogo acerca de la RAE y la palabra FOLLAMIGO (así, con una sola "a") o de la historia de la novia de Paco, pero todo esto no sería más que una leve aproximación de una realidad mucho mayor. Desde aquí solo puedo gritar un enorme GRACIAS, ya solo nos queda cantar...

jueves, 28 de mayo de 2009

Gran Hermano

La distopía soñada por el inglés George Orwell en su novela "1984" cumplirá el próximo 4 de junio 60 años desde que se editó por primera vez. De camino a la radio leo en el metro un artículo sobre su obra y no puedo evitar que se me pongan los pelos como escarpias al mismo tiempo que recuerdo las palabras de mi profesor Jorge Lozano, Catedrático en Teoría de la Información, y sí, hermano de la "periodista" del corazón Lidia Lozano (el genoma humano nunca dejará de sorprendernos) Él hablaba de la extraña obsesión que tenemos los jóvenes (y no tan jóvenes) de prescindir de nuestra intimidad para convertirnos en espectadores de la intimidad de otros. Hemos traspasado las barreras de la conspiranoya porque hemos asumido que formamos parte de un Gran Hermano constante; nuestro día a día. Escribimos en blogs, chateamos, colgamos nuestras fotos en Internet y nos registramos en redes sociales para observar y ser observados. La vigilancia constante que atemorizaba a Orwell ya no nos preocupa, de hecho, nos encanta. Es curioso. Vivimos en la era de la tecnología, de la información, de los Mass Media y la comunicación constante. Sin embargo, yo no siento que vivamos en una sociedad cada vez más comunicativa.

Salgo a la calle y observo. Me observan. Las ciudades hablan a través de sus calles, de sus muros, de sus pintadas. Las personas hablan a través de sus cuerpos, de sus tratuajes, de su indumentaria... Vivimos rodeados de comunicación; todo esto no es más que un esfuerzo para hacerlo, a menudo, sin palabras...

martes, 26 de mayo de 2009

Verdades como puños

«Hay hombres que luchan un día y son buenos, otros luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero están los que luchan toda la vida, y esos son los imprescindibles»
Bertold Brecht

lunes, 25 de mayo de 2009

Llenando de aire mis alas


¿Y si me gusta andar descalza por la ruta del Sol?
¿Y si me gusta andar sobre cristales ardiendo?
¿Y si nací con el color de la mañana sin luz? ¿Y si no me veo mirando en ese espejo? ¿Y si nací donde la lluvia no mojó la ciudad? ¿Donde la arena puso nombre a un desierto? ¿Y si me gusta descrubrir donde nadie miró, y decidir en qué momento esconderme? ¿Y si no digo nada porque nada quiero decir?

domingo, 24 de mayo de 2009

Algunas cosas que hacen que la vida valga la pena

Despertarse con el olor del café recién hecho
Tomarse unas cañas con los amigos en una terracita de verano
Dormir abrazada
El olor de las fruterías de Lavapiés
Salir de tranqui y que luego resulte ser una gran noche
Recordar los sueños, no olvidarlos
Llegar a casa después de haber pasado un mal día y encontrar a tus amigos reunidos para animarte
El Happy Time
Las conversaciones telefónicas interminables con tus amigos de siempre a los que apenas ves
Los días de playa
El olor a mar
Descubrir un buen restaurante/bar/garito, recomendarlo y que guste
Los momentos para uno mismo
Escuchar música por la calle y bailar sin darte cuenta
Reir
Hacer reir
Besar
Ir al cine y comprar el menú gigante de Cocacola y palomitas
Engancharse a una serie y comentarla sin parar con tus amigos, tan frikis como tu
El queso, cualquiera de sus variedades o tipos
Abrazar y quedarse un ratito ahi, disfrutando el momento...
Sentir que hay tantas que sería imposible enumerarlas....

martes, 19 de mayo de 2009

El Tesoro del Dragón & Se Busca Bajista

Érase una vez un reino con un castillo. En él, vivían el rey y la reina, la pequeña princesa y su hermano el valiente príncipe. En ese reino, a la afueras, había también un dragón que custodiaba un valioso tesoro. Sin embargo, lo que aparentemente resulta el típico cuento infantil, en la obra El tesoro del Dragón, nada es lo que parece ser.
La princesa Armonía no es como las demás princesas conocidas. A ella le gusta la música, como a su madre, la reina Melodía, la única que parece entender que no quiera casarse con el apuesto príncipe que derrote al dragón y consiga su tesoro, tal y como manda Clodoveo,su padre y rey (que es quien hace la ley) Y su hermano, Solfeo, tampoco es como lo demás guerreros. Él es valiente, sí, y muy apuesto, pero depende de su silla de ruedas para ir en busca de la temida fiera, que lo deja, como a otros, alelado y tonto. Por eso es la princesa Armonía la que, contraria a casarse por obligación con aquel que lo derrote, marcha rumbo a la montaña para ver que pasa con esa bestiaja. De camino se encuentra con el Principe Pinillo Envinagreta, que con la misma intención de derrotarlo y casarse con ella, la engaña y le hace la jugarreta! Total, para correr la misma suerte que lo demás... El caso es que Armonía consigue llegar a la guarida del dragón, alli descubre que semejante bestia no es tan fiera, y que el valioso tesoro no eran más que sus cachorros! El dragón, que resultó ser una dragona, le revela a la princesa los ingredientes para devolver a lo valientes a su estado normal (aunque en un principio ya fueran un poco tontitos...)Además, debería incluir en la poción y sin excepción, grandes dosis de Tolerancia, Paz y Amor. Y así hizo cuando volvió, aunque tampoco le costó encontrarlos, pues en esta obra de teatro el mensaje para los niños siempre quedó muy claro...

Todo un triunfazo de obra, con una interpretación genial y divertida, narrada por el simpático sirviente Marcial que contaba su punto de vista en verso y quien ánimo a los niños de la sala a participar en una historia que no habría sido tan maravillosa sin la música y las letras originales del grupo Se Busca Bajista, de quien me confieso fan, amiga, novia de la guitarrista y chica de los recados (todo el mundo sabe que los músicos son muy suyos y hay que tenerlos bien cuidados y alimentados) Ellos fueron los encargados de narrar con su música un cuento que no entendía de sexos, donde la igualdad y la tolerancia fueron el argumento principal.

¡¡¡FELICIDADES A TODOS!!!

No he podido evitar incluir esta última foto del ensayo, donde se puede apreciar la esencia de Se Busca Bajista. De izquierda a derecha: Piqueras (letras, guitarra y voz), Tamara (guitarra eléctrica), Paula (huevito y cajón) y Andrea (trompeta) Aunque no sea una foto de grupo completa, ya que faltan dos piezas claves: Marta (letras, guitarra y princesa Armonía en la obra) y Rubén (voz, letras y guitarra)

miércoles, 13 de mayo de 2009

Retos

Se avecinan tiempos de cambios, cambios importantes, y qué mejor forma de afrontarlos que con una sonrisa enorme de bienvenida. Cuando soplan vientos de cambio, éstos traen consigo nuevos caminos. Nuevas metas. Nuevos objetivos.

Bienvenido sea lo desconocido


lunes, 11 de mayo de 2009

Decepción

Si hay algo peor que acostarse con la decepción, es levantarse con ella. Porque así es, viene cuando menos te lo esperas y te golpea sin quererlo donde más duele. No te puedes deshacer de algo que se pega a tu piel, que se queda contigo incluso cuando no quieres que esté. No hay nada peor que la decepción, ese sentimiento frustrante que llega sin haber sido invitado y lo desmorona todo; tu manera de concebir aquello que creías importante, aquellos a quienes creías relevantes y luego resultaron no serlo. La decepción es fruto de aquellas espectativas que no se cumplieron, de ese conjunto de ideas preconcebidas, esperanzas e ilusiones sobre lo que entendemos que debe ser algo o alguien. Ni si quiera se puede echar en cara; la decepción vive dentro de uno mismo, es nuestro propio producto, el resultado de algo que nosotros mismos hemos generado. Sin embargo, saberlo no consigue quitarme ese sabor amargo, esas ganas de gritar "¡Te has equivocado, como has podido reprocharme esto, decirme lo otro! Me has hecho daño" sin caer en la cuenta de que tal vez me haya equivocado yo creyendo en alguien que nunca me demostró (quizás por falta de tiempo o situación) merecer estar donde un día la puse. Tal vez yo también decepcionara. Una no puede evitar esperar algo de aquellos que siente importantes; para mi la indiferencia es una utopía. Y no es rabia lo que siento, no es rencor ni enfado, es decepción. Una decepción triste y amarga que me reblandece y me hace sentir pequeña. Una decepción que me da pena.

Me decepciona sentir que hacer lo correcto no siempre es lo correcto

jueves, 7 de mayo de 2009

Silencios, silencios

Hace tiempo que pienso en los silencios y he llegado a la conclusión de que hay tantos como palabras... Los hay fríos e incómodos, pero también tiernos y cálidos. Silencios pacíficos que invitan a quedarse y otros que echan a patadas. Silencios que murmuran, silencios que esconden. Los hay que ríen y tranquilizan, y otros que callan y lastiman. Hay también silencios de vida, silencios con miradas que lo dicen todo sin decir nada. Silencios cómplices. Silencios que pesan, silencios obligados, reprimidos y forzados! Silencios mal guardados... Hay silencios que lloran, impotentes, silencios dementes... Silencios que otorgan, silencios que defraudan. Silencios que condenan en silencio. Silencios, silencios, silencios...
El silencio, la mejor de las palabras y la peor de las mentiras.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Hoy levanto el corazón para brindar por los caídos

Demasiados abrazos en la hoguera del frio
Demasiado de todo en un mundo vacío
Demasiadas promesas en corrientes de aire
Demasiadas urgencias para nada importante
Demasiada violencia donde juegan los niños
Demasiadas sonrisas en terreno baldío
Demasiada injusticia atracándote el sueño
Demasiada esperanza en la línea de fuego
Demasiado trabajo para poco salario
Demasiada miseria en la cola del paro
Demasiadas verdades para tantos engaños
Demasiados cristales en la fila del baño
Demasiadas farolas para tan pocas luces
Demasiada movida en la calle del cruce
Demasiada cordura para tanto desastre
Demasiada tristeza en la puerta del baile...

lunes, 4 de mayo de 2009

Cuestion de segundos

A veces los segundos hieren más que los minutos o las horas, más que los días, los meses o los años. Esas puntas de aguja, esos residuos afilados, esas esquirlas temporales penetran en la piel o en el ánimo como limaduras de acero y, aun sin provocar heridas visibles, matan como puñales. Cuatro segundos de asfixia valen por cientos de horas de dolor. Dos segundos de humillación profesional anulan una carrera de éxito. Los cinco segundos de sufrimiento muscular que preceden al infarto son cinco siglos de amargura. No diremos nada de las décimas de segundo que en las pruebas deportivas separan al campeón del aspirante... Contamos los días en horas para hacernos la ilusión de que el tiempo, como el dinero o los afectos, tiene una porción de calderilla, pero todo lo realmente importante nos sucede en cosa de segundos.

Juan José Millás