viernes, 20 de agosto de 2010

Salir corriendo...

Salí corriendo a buscarte. No sé si eran las 4, un sábado o aquel martes, tan solo se que corrí a buscarte. Bajé las escaleras de dos en dos, di un portazo y salí a la calle: comencé tu búsqueda buscándote en todas partes... Quise encontrarte en mi cama, en los cacetines desparejados, debajo de los cojines, detrás de las puertas y en ninguna parte. Me vi con las piernas cansadas, el corazón encogido, la esperanza vacía y ni rastro de ti. Di tantas vueltas aquella noche (¿o era de día?) buscando el modo de encontrarte, que sin quererlo me perdí. Quizás me buscara a mi misma, y ahora esté contigo en ninguna parte...

lunes, 16 de agosto de 2010

Heridas que no cicatrizan

A veces me encantaría arrancarme los recuerdos que llevo tatuados en la piel; esos que duelen, que aterrizán en la memoria y dañan mi presente. Ojalá pudiera hacerlos desaparecer, mandarlos a la papelera de reciclaje y cambiarlos por cualquier otro aprendizaje. Podría, incluso, trasladarlos a una carpeta de "pendientes", encerrarlos bajo llave con la promesa de no volver hasta que sea tarde...

martes, 10 de agosto de 2010

Cicatrices, comunicación

El mayor órgano del cuerpo, ocupa aproximadamente 2 m², su espesor varía entre los 0,5 mm (en los párpados) a los 4 mm (en el talón) y tiene un peso aproximado es de 5 kg. ¿Su función? Aislar al organismo del medio que lo rodea, protegerlo y contribuir a mantener íntegras sus estructuras, al tiempo que actúa como sistema de comunicación con el entorno.

La piel