jueves, 31 de diciembre de 2009

2009

El 2009 se acaba y antes de darle la bienvenida a un nuevo año no puedo evitar mirar hacia atrás y de alguna manera, valorar este que termina.

Año de crisis mundial, de destrucción laboral, gripe porcina y demás, lo que me arrebata el 2009 es irrecuperable, imperdonable y terriblemente injusto pues ha estado marcado por la pérdida de un valiente, un gran capitán. Ha sido un año de emociones contenidas, de miedos silenciados, de sentimientos a flor de piel, pero sobre todo, un año de esperanza infinita, de lucha constante. Porque así es mi familia y si de algo estoy orgullosa en esta vida es de la familia a la que pertenezco, donde caerse está permitido porque levantarse es obligatorio, y estoy segura de que esto se mantendrá, pasen los años que pasen.

El 2009 ha sido también un año de muchos cambios; un nuevo curso, algo más serio, sin la compañía, por primera vez en 4 años, de quienes hacían mis clases más amenas y a las que no puedo evitar echar de menos. Mi hermano se ha ido a vivir a Barcelona, un gran cambio para él, para mis padres y en menor medida para mi, pues yo siempre he sabido que irá a donde quiera ir y el único límite que tendrá será el que quiera ponerse él. También me he estrenado como desempleada y ahora yo también engroso la larga lista de parados, sin embargo, no puedo decir que la idea me haya traumatizado, no solo porque estuviera harta de la radio sino porque me ha permitido hacer un curso que ha cubierto todas mis espectativas.

El 2009 se acaba y pese a los muchos cambios sufridos, lo terminaré de la misma manera que despedí el 2008; en Madrid, en casa de Pikeras, repitiendo fiesta con amigos y junto a la misma persona que, pese a tantos cambios, idas y venidas, permanece a mi lado. No imagino mis años sin ti.

Me resulta imposible despedir el año negativamente, no es mi estilo, yo no soy así. Se que cada lágrima derramada estuvo más que justificada y aunque el frío se hizo cada vez más frío, nosotros luchamos hasta el final, sin perder la esperanza. Jamás debe perderse la esperanza, y si existe una posibilidad, por pequeña que sea, hay que agarrarse a ella. Y a esta forma de pensar, a este nuevo aprendizaje, me agarro yo para decirle adiós al 2009, de nuevo con esa sensación en la piel, con ese cosquilleo interno que me recuerda que a pesar de todo lo que haya podido pasar, soy increíblemente afortunada.


En unas horas comienza un nuevo año, y bienvenido sea.


Feliz 2010



martes, 15 de diciembre de 2009

Me dejaré la piel hasta saber...

¿Quién se lleva los besos que me muero por darte? ¿Donde se esconde el tiempo que no pasa cuando quiero verte? ¿Cómo se llena el vacío que me dejas cuando te marchas? ¿De qué sirve abrigarse si me faltan tus abrazos? ¿Quién tiene la llave que cierra el grifo de las lágimas? ¿Donde guardamos las sonrisas de la mañana? ¿Qué hago con el hueco que has dejado en mi cama? ¿Cómo se gana el perdón de la desconfianza? ¿Donde se entierra la culpa de quien no merece disculpa? ¿Qué hago con las palabras que no sirven de nada? ¿Cómo se cura el dolor de la decepción?


...y debo decirte que no me rendiré; me acompaña el quererte y la esperanza

lunes, 14 de diciembre de 2009

Lluvia

A veces me embriaga esa sensación de cuanto más hago, más estropeo. Cuanto más digo, peor lo hago, y al final, cuanto más la cago peor me siento. Me cuesta un mundo salir de esa espiral pero el reto consiste en mantenerse coherente y ser consecuente con uno mismo. Por eso prefiero ponerme la capucha cuando llueve. En realidad no sirve de nada porque te mojas igual, pero la sensación es diferente. No me gustan los paragüas. Debajo de un paragüas no llueve, y si llueve hay que mojarse. Como cuando la cagas, que tienes que oler mal...

viernes, 11 de diciembre de 2009

A destiempo

Ojalá esta noche escuches alguna canción que te recuerde a mi y mañana te despiertes con ganas de verme

domingo, 6 de diciembre de 2009

Alquilo:

Mis ojos para que veas lo que yo ya no se mirar
Mis labios, mi boca y mi lengua para que te besen si me pierdo
Mis manos, que escriben para ti aunque tu no lo sepas
Mi aire envuelto en un suspiro de pasión
Mi sonrisa para decorar tus silencios
Mi alma con las mejores vistas al querer
Y de regalo, el mar a la orilla de tus besos; la lluvia por si te da sed...

martes, 1 de diciembre de 2009

Autorrecordatorio para días sin esperanza

Si te arrancan al niño, que llevamos por dentro, si te quitan la teta y te cambian de cuento. No te tragues la pena, porque no estamos muertos. Si te anclaran las alas, en el muelle del viento yo te espero un segundo en la orilla del tiempo. Llegarás cuando vayas más allá del intento. Si te abrazan las paredes desabrocha el corazón. No permitas que te anuden la respiración. No te quedes aguardando a que pinte la ocasión, que la vida son dos trazos y un borrón. Y tengo miedo que se rompa la esperanza, que la libertad se quede sin alas. Tengo miedo que haya un día sin mañana, tengo miedo de que el miedo, me eche un pulso y pueda más. No te rindas no te sientes a esperar... Si robaran el mapa del país de los sueños siempre queda el camino que te late por dentro. Si te caes te levantas, si te arrimas te espero...

Mejor lento que parado, desabrocha el corazón..

¿Llegaremos a tiempo?