lunes, 12 de diciembre de 2016

Expectativas VS realidad


Escrito el 21/12/15

Mi país

Lo que yo le pido a este país es que no pierda nunca sus colores. Hablo del rojo, del azul, del verde, del morado o del naranja; que la diversidad nos complementa, no nos separa.
Que yo quiero un Parlamento que sea el fiel reflejo de la pluralidad de España y respeto tanto al que va de rojo como al que viste de naranja. 
Lo que yo quiero es un país que dialogue y acerque posturas, que no se ciegue con los colores y aprenda siempre de sus errores. 
Le hemos dado la vuelta al tablero siguiendo las normas del juego, y aunque nos espere un futuro aparentemente incierto, la política española hoy empieza de cero. 

jueves, 8 de septiembre de 2016

Proposiciones (in)decentes

Puedes cambiar las sábanas las veces que quieras, pero eso no cambiará lo que hemos hecho. 
Puedes ducharte hasta la saciedad pero el jabón no borrará de la piel nuestros recuerdos. 
Puedes fingir que estuvo mal, que no fue lícito, ético o moral.
O puedes admitirlo 
y si quieres, 
repetimos. 

sábado, 6 de agosto de 2016

Diez años

Hoy es nuestro aniversario, Madrid.
Hace diez años cambié el mar por el asfalto
y descubrí que esta ciudad estaba llena de orillas.

Sin saberlo me casé, porque Madrid, dicen, es un estado civil.

Madrid, capital del país, y en la Plaza de España comencé mi viaje
Mi primer año contigo fue un noviazgo apasionado
de esos que te hacen perder la cabeza y las clases.

En Madrid se empieza de cero y se queda en el Kilómetro.
Es la ciudad de Sabina,
a mitad de camino entre el infierno y el cielo.

Madrid nunca te será fiel, tiene insomnio y ganas de fiesta
Se emborracha fácilmente y siempre encuentra abierto un bar,
y aún así le serás leal. Es inevitable.

Madrid tiene la playa escondida en los bares de Malasaña,
y las paredes tatuadas de arte, de esfuerzos por comunicarse

Madrid es una caña fresquita es una terraza de Lavapiés,
un plan de tranqui que se te va de las manos y termina en San Ginés.

Madrid lo mismo te baila un chotis como te organiza un Europride
Y si le buscas las cosquillas, Madrid se indigna y te acampa.
Y te arropa,
te abraza,
te escucha,
y se levanta por ti.
Porque tu también eres Madrid. Y se lo debes.

Madrid empieza con M de Manuela y tiene nombre de mujer,
de todas de las que un día me enamoré descubriendo rincones;
A Madrid le debo haber parido a mis grandes amores...

Madrid es Libertad (número ocho), una cerveza y Marwan y Diego Ojeda.
Esta ciudad escribe poesía en los baños de La Latina,
se viste de Prada en Serrano y te canta en el Metro "Bruja con Pedigrí"

Madrid te espera en cualquier bar de Tribunal con una sonrisa y ya.
Porque no hace falta nada más,
el resto lo pone ella.

Tenerife me vio nacer pero yo he crecido contigo, Madrid.

Diez años ya.
Y hoy te comería a versos.




sábado, 25 de junio de 2016

Explicaciones

Hace tiempo que no escribo
y no es que me haya quedado muda de adjetivos
que describan las miradas que me echas cuando sonrío
No, no es eso.

Mis manos siguen siendo perfectamente funcionales,
y aunque no tecleen nuestras historias conocen a la perfección
las teclas que funcionan contigo.

Tampoco es cuestión de prioridades
porque sabes que para mi el mundo va detrás de tus andares,
así que olvida los motivos que no estén a tu altura
y no busques la respuesta en otros cuerpos
porque yo solo tatúo historias en tu ombligo.

Le contaría a todos
                              
                            todo el tiempo
             
                                                 lo que significa

estar contigo.


Pero entonces te miro y pienso
que escribiendo todo esto perdería el tiempo



Y yo solo quiero perderme contigo. 

sábado, 2 de enero de 2016

Llamar al pasado

Cuando quieras llamar al pasado espera al amanecer.

Cuando el punzón del tiempo te busque
no hagas caso a la nostalgia de las madrugadas,
porque la noche convierte todo
en un desfile inagotable de derrotas,
en una inacabable despedida.

No te dejes convencer por los caballeros negros
que te hablen a las tres de la mañana,
ni por el navajazo más sucio de la noche
cuando tu casa parezca Siberia
y no haya más latido que el de un corazón comunicando.

Cuando quieras llamar al pasado espera al amanecer.

Has de saber que por la noche la nostalgia se amplifica,
que Sabina tardo en olvidarla 19 días y 500 noches
y tú no llevas más de 30,
que te quedan muchos relojes por delante,
pero aguanta, muérdete las ganas,
cósete las manos al sillón
donde la calma intenta que escuches su mensaje.
Aunque no haya calma ni consuelo,
espera a la mañana, por favor te lo pido.

Cuando quieras llamar al pasado espera al amanecer.

Porque añorar otro cuerpo a ciertas horas
es dar pedales hacia un muro
y los minutos son poco más que piel de lija
para dejar en carne viva
los deseos que dejaste sin cumplir.

Hazme caso.
Desescribe las palabras,
no las borres —para no dejar ni el cerco—,
limpia las huellas con un verso de Neruda,
camina por la parte oculta de la luna
para que nada dé contigo
y no le des ni una pista a la amargura
porque de noche va de puerta en puerta
ofreciendo su pensión a los más tristes.

Cuando quieras llamar al pasado espera al amanecer.

La luz del alba te salvará de ti,
de la sábana de todos tus fantasmas.
Aguanta, hazlo como sea,
espera a la mañana,
y todo será diferente,
habrás ganado otra batalla.

Entonces podrás celebrarlo,
respirarás aliviado porque el día lo cambia todo de color.

Llena entonces la despensa de luz para las 12,
para las 2, para las 4,
para la noche que de nuevo se avecina,
como una novia con la nostalgia colgada del brazo.

Porque en las horas que restan 
vas a tener que librar otra batalla,
la del corazón contra el tiempo,
la del amor contra la noche,
y vas a salir golpeado,
pero por lo que más quieras,

no llames, espera al amanecer.

Marwan