domingo, 21 de febrero de 2010

Silencio

El silencio es lo que queda cuando te marchas, lo que guardo cuando me besas, lo que digo cuando callas. El silencio es más que no decir con las palabras, también es hablar con las miradas. El silencio a veces es decepción, y otras veces te salva. El silencio es lo que dejaste en mi cama, lo que guardé bajo mi almohada y resucito cuando me faltas. El silencio a algunos les sobra y de vez en cuando a mi me falta. El silencio es gritar, es desgarrarse el alma cuando no se puede decir más nada. El silencio que a algunos incómoda a mi me transporta a otras galaxias, me lleva allá a donde no puedo ir y no tengo que explicar nada. El silencio llega no solo cuando no se encuentran las palabras; también aparece cuando el mundo se para, cuando vienes y me abrazas, y me tocas, y yo me muero en silencio, porque no hacen falta las palabras... El silencio es a veces prudente y cauteloso y otras tan estridente que ensordece y mata.
El silencio es solo mio, aunque a veces lo comparta.

jueves, 11 de febrero de 2010

El espejo

Llegado el momento, se quitó la fina capa que cubría y apenas protegía su cuerpo. Abandonó la sonrisa implacable, el buen humor infinito, el optimismo incansable. Se quito la máscara de la bondad, recogió la bandera de la trasnparencia, se arrancó la piel de la mentira y todos pudieron apreciar la auténtica realidad. Se mantuvo inmóvil, desnuda ante el mundo, expectante ante la reacción que su verdadero YO provocaría. Nadie dijo nada. El silencio congeló la sala y el mundo entero la contempló con sorpresa y asco. Ella quiso correr, huir a ninguna parte, desaparecer en aquel preciso instante, pero sus pies no quisieron complacerla; aquel escenario era parte de su castigo, y así tendría que cumplirlo. Sintió como el frío de la vergüenza amorataba su cuerpo y el dolor de la pérdida de su propia inocencia se hacían cada vez más insoportables. Sus órganos se secaron, se ahogó su voz y aunque quiso implorarle al mundo su perdón, ya era tarde; tenía frente a ella un enorme espejo. Así cumpliría su condena.

martes, 2 de febrero de 2010

Soy

A veces me miro al espejo y no me reconozco, y no puedo evitar preguntarme quien soy ¿Soy esa imagen reflejada o aquella que tienen los demás de mi? Y me miro y pienso que soy mis brazos, mis piernas, mi boca y mis labios, pero tambien soy mi piel, mis besos y abrazos. Lo que digo y lo que callo. Soy mis pensamientos y aficiones, mis aspiraciones y logros. Soy también mis fracasos y errores, la meta que quise lograr y nunca pude cruzar. Soy la que refleja el espejo y aquella que no está porque soy yo por dentro. Soy también mis secretos y mentiras. Soy yo pero no estoy sola, soy también un pedacito de otros, de quienes vinieron para quedarse y aquellos que decidieron partir. Soy mi familia, soy mis amigos... Soy lo que un día dije y no pensaba; soy el daño que hice, y también sonrisas y caricias, y miedos y lágrimas. Soy yo incluso cuando no quiero serlo y lo único que pretendo es salir de mi cuerpo para ser otra distinta. Soy la música que escucho, la ropa que llevo y lo que hay escrito en mi piel. Soy mis incoherencias y contradicciones. A veces incluso, soy quien no debería ser...
Soy mis preguntas sin respuesta.