sábado, 12 de octubre de 2013

Absurdos

Es como cuando te cae la primera lluvia de otoño 

y te pilla en manga corta 

y te pasas todo el dia calada 

y maldiciendo las previsiones erróneas 

de tu smartphone de moda.


Como darte un baño de barro 

y que se extinga el agua. 

Pagar tu todo incluido a Punta Cana 

y presentarte un dia después en el aeropuerto. 


Como salir a la calle en ropa interior 

y que no sea una de tus pesadillas. 

Poner a parir a alguien 

y que este justo detrás de ti. 

Y que sea tu jefe. 

Que te odia. 


Es como todas las leyes de Murphy 

y los chistes de "cual es el colmo de". 

Parecido al bochorno de la costa en pleno agosto

similar al frio que precede la peor de las fiebres. 


Es como un cafe con sal 

como un museo sin obras que visitar 

o como la leche sin lactosa. 

Estar a dieta en Navidad 

o ser de Kate y Jack. 


Como un payaso sin gracia 

o una playa sin mar.


Así eres tú. 

viernes, 27 de septiembre de 2013

Amor friki

Mi amor por ti llevaba el sello de calidad 

del Instituto De Mi Corazón (IDMC)

y había pasado por numerosos controles de seguridad.

Por eso aquella tarde de otoño 

y con la Garantía De No Me Dejes nunca aún vigente 

no entendí que alegaras fallos de fabricación.


Todo ocurrió tan deprisa que aún puedo sentir 

el jarro de agua fría que marcó la piel de mis sensores 

y que aún a día de hoy

-y tras muchas cenas a base de arroz- 

me deja fuera del mercado de segunda mano. 


Quise olvidarte, 

hacer borrón y cuenta nueva 

sin el backup de tu presencia,

volver a la versión anterior de mi misma sin ti

pero esto solo me condujo a foros repletos de historias similares;

todas con tu nombre en el Asunto.

martes, 10 de enero de 2012

Desarraigo

Cuando todo se rompe 
y se fracturan los momentos;

cuando todo lo dicho fue sacado de contexto,
fijado en la memoria y despojado de sentido; 

cuando el silencio ensordece 
y las palabras nunca dichas se convierten en reproches; 

cuando el despecho del destiempo no perdona 
y no hay excusas que atenúen el dolor causado; 

cuando no se puede hacer nada para deshacer lo hecho 
y la impotencia se alía con la rabia; 

cuando la incomprensión se viste de rencor 
y no existe razón que calme al corazón; 

cuando "te odio" no es más que un "te quiero" desesperado 
y "jódete" un "quédate" disfrazado; 

cuando ya no queda nada por hacer,
no sirve de nada decir y todo queda en manos del tiempo.

Una se siente como un árbol arrancado de raíz.

viernes, 6 de enero de 2012

La historia más triste del mundo

Ella entró en la floristería con prisas y pidió un ramo sencillo de rosas. 
Él, sin apenas mirarla y sin mucho interés, no tardó demasiado en hacer lo que consideraba el pedido más típico. 
Ella no le preguntó que flor se ajustaría al estado de su amiga y él no pudo hablarle de las azucenas, sus preferidas. 
Nunca se dieron los teléfonos, ni quedaron para ir al cine. 
Él nunca descubrió que le encantaba la literatura inglesa y ella jamás conoció su afición por los comics. 
No fueron a cenar a ese restaurante ruso con tanto encanto que hacía esquina en Tribunal, ni se rieron a carcajadas cuando el vino les sonrojó. Nunca bebieron vino. 
Ella no le llevó a exposiciones de arte y él no le habló de su afición por la fotografía. 
No pasearon por ningún parque, y ella no le habló de él a sus amigas. Nunca vivieron el primer beso, ni el segundo, ni el cuarto. 
No celebraron el primer mes, ni el sexto, ni el año. 
Jamás se hicieron el amor una y otra vez hasta quedar exhaustos. 
No visitaron Roma, no conocieron París. 
Ella nunca supo que él era alérgico a los cacahuetes y ella jamás le contó el miedo que pasó cuando de pequeña la operaron de apendicitis.
No hubo discusiones, ni reconciliaciones; tampoco llamadas que se eternizaban porque ninguno era capaz de colgar. 
No sufrieron por el otro, no lloraron ni sintieron como el amor se les salía del pecho. 
Nunca hubo para siempres. 
Nunca dijeron "te quiero".

Ella salió de la tienda con su ramo.
Él siguió con el inventario.

Juntos y sin saberlo escribieron la historia mas triste del mundo.

domingo, 1 de enero de 2012

2011

Año de revoluciones; Túnez, Egipto, Libia, Yemen... salen a la calle a decir BASTA. El mundo entero contempló con terror como una ola gigante se llevaba la vida de más de 14.000 personas en Japón y el incidente de Fukushima reabrió la polémica de las centrales nucleares. La palabra crisis ha sido la más nombrada en los telediarios de nuestro país, y el 15 de Mayo la manifestación organizada por la plataforma ¡Democracia Real YA! se convirtió en todo un símbolo de un movimiento que llevaría el mismo nombre. El 15M fue el despertar de una sociedad harta de corrupción política, bipartidismo y escasa representación de los intereses del pueblo, donde la solidaridad ciudadana y el respeto quedaron para irse de acampada a Sol. Madrid se llenó de sombreritos amarillos, mochilas rojas y tanta hipocresía que durante las JMJ resultaba insoportable salir a la calle. Zapatero convocó elecciones anticipadas que el 20 de noviembre ganó Rajoy. 
El 2011 ha sido un año intenso, de eso no cabe duda. Cuando apenas había empezado, una oportunidad llegó con forma de entrevista y dos meses después entraba en la empresa en la que me había empeñado trabajar. Último año de carrera, de proyectos finales, de corto de lienzos en blanco, de paciencias perdidas pero siempre de buena compañía... Un año de transición; de cerrar ventanas y abrir puertas, de esos en los que sientes que mudas la piel, como si una parte de ti se despidiera para dejar espacio a una nueva YO con nuevas herramientas para hacer frente a nuevos retos. Después de 5 años de idas y venidas, de casas y compañeros de pisos, hoy tengo un hogar propio que comparto con mi otra mitad, y desde hace poco, con un gato precioso... Recuerdo con especial cariño este verano; Tenerife y Arenal Sound, familia, amor y amistad. No puedo quejarme, de hecho, solo puedo estar agradecida... Barcelona, Castellón, Londres, Tenerife. Sin embargo, en esta caja de recuerdos con nombre de 2011 no guardaré solo los días más gratos y olvidaré los demás... 
Mi abuelo ya no está, y aunque se haya ido, se que me ha dejado un pedacito de él con forma de recuerdo, y el redescubrimiento de mi abuela; tan grande, fuerte, interesante, independiente, admirable. El 2011 tiene forma de manzana y sabe a segunda familia. A los de siempre (Laura, Sara, Leti, Clari, Marta, Diana, Layla, Almu, Alber...) se le suman nuevos compañeros de viaje que espero que hayan venido para quedarse, que quieran navegar en barcos de papel y a planear solo si se trata de volar por los cielos... 
El 2011 suena a Copenhague, huele a Marea, grita Sálvese quien pueda y piensa en ese Pequeño Desastre animal... He descubierto a Jonh Boy, visto Incendios de nieve, conocido el lugar Donde solíamos gritar y he presenciado Luchas de gigantes... 
El 2011, impar, me ha enseñado que a veces hay que dejar marchar
Gracias, 2011, un año más sigo sintiendome tremendamente afortunada... 
Hoy comienza un nuevo año. Bienvenido sea. ...que empiece el viaje ya...

jueves, 24 de noviembre de 2011

Punto y aparte

Ella encontró la caja que buscaba a la primera. Estaba bajo la cama justo debajo de donde apoyaba la cabeza en la almohada; por alguna extraña superstición pensó desde el principio que así dormiría mejor. Abrió la caja del vacío donde guardaba nada y se dispuso a hacer limpieza de corazón. Descolgó del techo los reproches que habían anidado como telas de araña, despegó de la pared el drama y recogió del suelo los pedacitos de tristeza que un día cayeron como lágrimas; buscó en el armario y vació uno a uno los bolsillos de frustración y rabia. Una vez empezada la faena pensó en emplearse a fondo, así que buscó también bajo el sofá restos de ironías malsonantes y encontró un puñado de malentendidos que habían encontrado allí cobijo. 
Bajo las sábanas, exigencias; en la nevera, discusiones congeladas. Aquella colección de errores le dió tanto frío que tuvo que parar unos minutos para taparse con la manta del miedo y beber algo de té caliente-de-valientes. Después de horas de reflexión, envolvió todo aquello con papel de perdón no sin antes seleccionar las sonrisas, el cariño y las caricias que se habían colado en tan poco tiempo, pues pensó que en este caso no sería un error guardar solamente los días más gratos y olvidar los demás... 
Su caja del vacío donde guardaba nada había aumentado su tamaño hasta ajustarse a todo ese amasijo de experiencias que, una vez exprimidas, ya no servían de nada. Cuando hubo terminado, se sintió aliviada, ligera, risueña, con fuerzas y perdonada. Mientras se hacía un café-de-las-nuevas-oportunidades y agarraba las galletas-esperanzadas, se sentó en su escritorio, abrió su cuaderno nuevo, y en la primera página impar escribió la fecha de hoy. Debajo, un título en grande...

DÍA I

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Confesiones

Aquella noche se sentó frente a su escritorio con una hoja en blanco dispuesta a contarlo todo. 
Las palabras se le amontonaban en los dedos deseando ser plasmadas y una extraña sequedad le invadía constantemente la garganta. Aquella historia estaba tan viva en su interior que casi podía escuchar como le hablaba, como le susurraba al oído que debía ser contada. Ella, desconcertada y tratando de ordenar los recuerdos, colocó la primera mirada, la segunda sonrisa y el cuarto beso junto a la goma de borrar. Al lado de su cuaderno colocó los sentimientos: primero la emoción de verla, después el cosquilleo al besarla; los nervios, el amor, el deseo, la frustración, la ilusión y por último, el miedo a perderla. Permaneció varios minutos, quizás horas pues el tiempo ya ni contaba ni importaba nada, observando aquel tesoro, aquella fortuna que su historia le dejaba. Mirándose el cuerpo encontró sus besos, que dejó justo al lado de los recuerdos. Se miró los bolsillos de la chaqueta y encontró sus abrazos, que con mucho cuidado colocó junto a las caricias más apasionadas. No olvidó cada una de las capas que con dificultad y como si de una cebolla se tratara, le fue quitando con el tiempo, como si la desnudara por dentro. Aquella noche, o tal vez fuera ya de día, quiso contarle al mundo lo que sentía, plasmar con palabras todo lo que había colocado cuidadosamente en su escritorio, sin embargo, nada más comenzar, se le cayeron las letras de la mano y salpicarón de blanco el papel unas las palabras que al fin y al cabo nada importaban. 
Enfadada por la incapacidad de expresión que sentía y en una arrebato de rabia, volcó la mesa en la que se apoyaba. 
Rodaron por el suelo todos aquellos sentimientos, el amor, la ilusión, y la primera mirada, y la segunda sonrisa, y el cuarto beso se desperdigaron por toda la habitación. 
Ella permaneció alli sentada; se le llenaron los ojos de humedad salada...

martes, 8 de febrero de 2011

Se vende

Una cama de Ikea, el iMac, 
una estantería y un espejo. 

Una mesa blanca, un corcho con fotos, 
un disco duro y el iPhone. 

Un par de tenis, 
la ropa que hay dentro de un armario empotrado, 
mis calcetines desparejados 
y un par de cuadros de Nueva York. 

Los libros de edición, los ensayos, las novelas 
y una lámpara de pie. 

Una pared con estrellas y un techo estrellado. 

¿El motivo? 
Es sencillo: 

las ganas de verte no me caben en el cuarto.

martes, 10 de agosto de 2010

Cicatrices, comunicación

El mayor órgano del cuerpo, ocupa aproximadamente 2 m², su espesor varía entre los 0,5 mm (en los párpados) a los 4 mm (en el talón) y tiene un peso aproximado es de 5 kg. ¿Su función? Aislar al organismo del medio que lo rodea, protegerlo y contribuir a mantener íntegras sus estructuras, al tiempo que actúa como sistema de comunicación con el entorno.

Firmado: la piel

jueves, 15 de julio de 2010

Inmaterial

El amor no se enmarca en fotos
no se escribe en alianzas 
ni se teje en la ropa regalada. 

El amor no se tacha en calendarios
no se cuenta en días, meses o años. 

El amor, como el recuerdo, 
no se devuelve en bolsas de papel gigante.

domingo, 20 de junio de 2010

Vértigo II

Y la estrella principal de la función que siempre debe continuar del circo de esta vida, aquella noche se sintió indispuesta y no pudo salir a escena (a veces pasa, cosa de artistas) 
El público, que en un primer momento pareció descontento, pronto la olvidó gracias a las distracciones que ofrecieron los payasos, siempre dispuestos. La estrella, la más brillante, y sonriente y casi perfecta en su imperfección, aquella noche se apagó. Le pudieron las ganas de llorar, se la comió el silencio, olvidó su guión, su papel y todo aquello que no tuviera que ver con el enorme agujerito que sentía por dentro; el vacío que provoca el desconcierto al ver que nada es para siempre, que el amor se acaba, que la gente se muere y da igual que sea joven, luchadora y fuerte, que quien un día estuvo y juró quedarse, un día, sin más, desapareció por las exigencias que marcó una apretada agenda... 
¡Cómo salir así a escena! 
El público no perdona y como él siempre tiene la razón, es preferible ofrecer otra distracción y privarles de esta profunda decepción que me lleva. 

miércoles, 16 de junio de 2010

Vértigo

Como si fuera una funambulista en mi gran estreno, a veces me siento a cientos de metros del suelo y tengo tanto miedo a caer que mi cuerpo se tensa como la propia cuerda que piso, obligándome a hacer equilibrios. 
Allí arriba, tan arriba, la seguridad pende de un hilo y tan solo responde a las acciones de uno mismo.
No nos engañemos, la vida es como un circo; rodeados de los ánimos y el calor humano que desprende un público que a la hora de la verdad, nada hará si das un paso en falso y caes al vacío. Pocos abrazos son capaces de arropar el corazón de ese equilibrista, que aún a riesgo de caer y temeroso de fracasar... fracasa. 
Nada tiene de extrañar, pues el mundo que a mi me separa de todos no se para por nadie; la función siempre debe continuar.

lunes, 5 de abril de 2010

tic-tac

El tiempo 
el relativo
el que todo lo cura
el bien que caduca
el consuelo del alma. 

El tiempo que es oro
que es hoy y ahora
y aqui se me escapa; 
ése que se cuenta en días,
semanas, en horas, en lágrimas.

El tiempo que todo lo da y nada devuelve 
el que no retrocede y simplemente pasa. 

El tiempo que engaña
que se viste de eternidad y en un instante acaba. 
El tiempo, el tesoro; 
la experiencia de ancianos, la riqueza de sabios. 

El que se entrega
el que marchita
el que se aprovecha o se tira. 

El tiempo que muere cuando se mata
el que aparentemente se para y no avanza
del que nada se aprende y una se cansa. 

Me obsesiona el tiempo; captar cada instante, vivir el momento.

jueves, 11 de febrero de 2010

El espejo

Llegado el momento
se quitó la fina capa que cubría 
y apenas protegía su cuerpo. 

Abandonó la sonrisa implacable
el buen humor infinito
el optimismo incansable. 

Se quito la máscara de la bondad
recogió la bandera de la trasnparencia
se arrancó la piel de la mentira 
y todos pudieron apreciar la auténtica realidad. 

Se mantuvo inmóvil 
desnuda ante el mundo
expectante ante la reacción 
que su verdadero YO provocaría. 

Nadie dijo nada. 
El silencio congeló la sala 
y el mundo entero la contempló con sorpresa y asco. 

Ella quiso correr
huir a ninguna parte
desaparecer en aquel preciso instante
pero sus pies no quisieron complacerla; 
aquel escenario era parte de su castigo
y así tendría que cumplirlo. 

Sintió como el frío de la vergüenza 
amorataba su cuerpo 
y el dolor de la pérdida de su propia inocencia 
se hacían cada vez más insoportables.

Sus órganos se secaron
se ahogó su voz 
y aunque quiso implorarle al mundo su perdón
ya era tarde; 
tenía frente a ella un enorme espejo. 

lunes, 25 de enero de 2010

22 años

Gracias a mis pies por haberme acompañado durante estos 22 años, por haberme permitido caer y obligado a levantarme, y gracias también a mis brazos, por haberme dejado volar cuando mis pies estaban cansados.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Lluvia

A veces me embriaga esa sensación de cuanto más hago, más estropeo. 
Cuanto más digo, peor lo hago, y al final, cuanto más la cago peor me siento. 
Me cuesta un mundo salir de esa espiral pero el reto consiste en mantenerse coherente y ser consecuente con una misma. 
Por eso prefiero ponerme la capucha cuando llueve. 
En realidad no sirve de nada porque te mojas igual, pero la sensación es diferente. No me gustan los paragüas. 
Debajo de un paragüas no llueve, y si llueve hay que mojarse. 
Como cuando la cagas, que tienes que oler mal.