Cuando todo se rompe y se fracturan los momentos; cuando todo lo dicho fue sacado de contexto, fijado en la memoria y despojado de sentido; cuando el silencio ensordece y las palabras nunca dichas se convierten en reproches; cuando el despecho del destiempo no perdona y no hay excusas que atenúen el dolor causado; cuando no se puede hacer nada para deshacer lo hecho y la impotencia se alía con la rabia; cuando la incomprensión se viste de rencor y no existe razón que calme al corazón; cuando "te odio" no es más que un "te quiero" desesperado y "jódete" un "quédate" disfrazado; cuando ya no queda nada por hacer, no sirve de nada decir y todo queda en manos del tiempo...
Uno se siente como un árbol arrancado de raíz; desorientado, enfermo y sin saber a donde ir.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada