lunes, 20 de junio de 2011

Cerrando círculos

Hace 5 años y después de sacarme la nota necesaria en selectividad, me preparaba con entusiasmo para emprender un gran viaje, uno de esos que te cambian la vida. Hace 5 años, antes de subirme al avión de lo desconocido, me tatué en la muñeca la frase que marcaría mi viaje: Ad astra per aspera, que en español viene a ser "A las estrellas a pesar de las dificultades". Hace 5 años llegué a Madrid. En mi maleta más recuerdos que ropa de abrigo (es muy mío arroparme con ese calor que no saben dar las mantas) Sí, me pasó factura; iba a clase con el pijama debajo de la ropa... Recuerdo las primeras fiestas en Plaza de España donde todos los días eran sábados y una extraña fuerza de unión te impedía salir de la residencia, pues siempre se cocía algo en alguna habitación. Conocí a Karim, a Cris, a Marcos. ¿Mi primera impresión de la Universidad? Aburrida, teórica. Pronto conocí a Layla, y juntas a Martita, Diana, Cris, Gádor, Alberto... Empecé en la radio. Conocí a Tam, y gracias a ella a Rubén, a la Usur, al pequeño Javi, a Piqueras, a Paulen, a Andrea. La semana empezó a ser temática y si queríais encontrarme un miércoles bastaba con que os pasárais por El rey de las tortillas, más conocido como el "kings of lesbians" (o Kings, a secas) Viví un año en Lavapiés, y me mudé a Delicias. En estos 3 últimos años he vivido con 12 personas diferentes, en esta casa he encontrado la estabilidad, pero también la decepción y la impotencia. Con el paso del tiempo he ido viendo como algunos compañeros de la universidad se iban quedando por el camino, mientras, yo he intentado aprovechar al máximo y dentro de lo que supone ser joven y estudiante, mi paso por ésta. No he sido una estudiante ejemplar, no he ido a todas las clases, ni siquiera a la mitad, pero me alegro enormemente de haber hecho la carrera que he hecho, porque se que he aprendido muchísimo y aunque muchas veces no fue lo que esperaba, sí que me ha servido para saber qué quiero ser, que me gusta hacer. Soy una afortunada, eso es innegable. Conseguí una beca de colaboración con la Universidad y una empresa privada y tuve una primera inmersión en el mundo de las redes sociales. Estar en el paro es una de las cosas que más han ayudado a mi vida acádemica estos años; en el curso de montaje conocí a Almu, y con ella a Nadia, a Ainhoa, a Fran, a Maite, a mi pequeña Comehierbis y a los que ella bautiza como "la familia". He estado en Barcelona, Valencia, París, Verona y por culpa de un volcán con nombre impronunciable, me quedé a las puertas de conocer Köln con Laura y Clari. En Madrid celebré la victoria de España en la Eurocopa y el Mundial, viví en numerosas ocasiones grandísimos momentos, y sufrí en la distancia dos grandes pérdidas...
Hoy miro atrás mientras empaqueto en cajas estos últimos años, y no puedo evitar emocionarme, sentir un cosquilleo, mitad orgullo, mitad miedo. Hoy cierro una puerta, doy por terminado un viaje para afrontar con ganas e ilusión uno nuevo. Me despido de la Universidad a falta de un par de visitas que tendré que hacer en septiembre, y preparo mis cosas para mudarme con la persona con la que doy el gran salto. Trabajo en la empresa en la que me propuse entrar, soy feliz haciendo lo que hago, y soy consciente de que esto es solo el principio. El comienzo de un nuevo camino donde se mezclarán caminantes ya conocidos con los que aún faltan por darse a conocer. Estáis todos invitados a recorrerlo conmigo. Qué suerte tengo, qué afortunada soy.
Hace 5 años no podía imaginar lo que me esperaba.
Menos mal que cogí ese avión.

jueves, 2 de junio de 2011

Infinitamente

Intentando por todos los medios posibles que su imaginación no fuera más allá, se sintió aturdida, mareada, y sucumbió inevitablemente a la desesperación de sus propósitos. Sintió unas implacables ganas de llorar, pero las contuvo estoicamente en la boca del estómago; se le humedeció la piel y los órganos internos, respiró el aire recalentado que se le salía del pecho, y se prometió no volver a escapar de entre sus dedos. Paró el tiempo, quiso quedarse sumergida para siempre nadando en el ambiente eterno de esa habitación cargada de un amor incontrolable…En ese instante fue incapaz de limitar el sonido que hacía su lengua al contacto con su boca.

Aquel día, perdió el control, perdió el alma y se perdió en ella..