miércoles, 13 de octubre de 2010

El puzzle de la vida

Dice Amador que nacemos con todas las piezas del puzzle dadas y que somos nosotros los responsables de ordenarlas a lo largo de la vida, pues ésta no es más que eso, un puñado de trozos que deben ser encajados. Razón no le falta... Y no puedo evitar pensar en la vida, en la mia, como en un gran mosaico de vivencias que se van ensamblando unas con otras, unas con otras... Nadie permanece aislado. Estamos conectados, somos pedazos de puzzles de otros, de piezas que también encajan con piezas de otros puzzles creando así un enorme Universo entrelazado! Me gusta sentir que existe un lenguaje que va más allá de las palabras, uno que no entiende de idiomas, ni de creencias. Uno que está exento de ideologías, religiones y lugares... Un lenguaje mucho más básico, intrínseco en el ser humano, que comprende que somos parte de un TODO.
¡Qué suerte saber que cada pieza de mi vida es irremplazable! Que como pieza a encajar, también soy importante en otros puzzles; que al final, en la vida, lo importante no es tanto encajar, sino SER pieza...